El dolor cervical o cervicalgia es una de las causas más frecuentes de consulta médica tras sufrir un accidente de tráfico. Esto viene condicionado por el mecanismo de lesión y por la vulnerabilidad de la región cervical ante este tipo de traumatismo. El diagnóstico más frecuente es el esguince cervical o también llamado latigazo cervical.

Según el Instituto de Automovilismo este problema lo padecen más de 30.000 personas al año en nuestro país, siendo una causa muy importante de gasto en recursos sanitarios y jurídicos en España. El mecanismo tipo de esta lesión es la colisión posterior que hace que el cuello sufra un mecanismo de hiperextensión forzada con hiperflexión compensatoria, ocasionando una lesión de latigazo o hiperextensión cervical. La clínica típica es el dolor cervical y rigidez en el cuello de inicio agudo y progresivo que puede prolongarse incluso meses y años si no se inicia un buen tratamiento desde el principio. La molestia que se siente puede comprometer a los grupos musculares circundantes en la cabeza, el pecho, los hombros y los brazos.

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Cómo tratar una lesión por latigazo cervical en accidente de tráfico

Las medidas iniciales para tratar la lesión por latigazo cervical consisten en:

  • Analgésicos/antiinflamatorios habituales según dosis y previa autorización medica.
  • Aplicar calor o hielo al área dolorida. Un buen método es usar hielo durante las primeras 48 a 72 horas y luego usar calor después de esto. El calor se puede aplicar con duchas calientes, compresas calientes o una almohadilla térmica.
  • Reducir o suspender la actividad física normal durante los primeros días.
  • Ejercitar progresivamente la musculatura cervical con movimientos lentos progresivos cervicales mediante maniobras de flexión/extensión, rotación derecha e izquierda e inclinaciones laterales sin producir dolor ni aumento de tensión muscular.
  • Dormir en un colchón firme sin una almohada o con una almohada especial para el cuello.

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  • En las primeras horas puede ser recomendable usar un collarín blando para inmovilizar la musculatura cervical, pero no más de 48 horas, ya que existe el riesgo de rigidez cervical que dificultará la recuperación posterior.
  • No se deben realizar maniobras que involucren levantamiento de cosas pesadas o giros de su espalda o cuello durante las primeras 6 semanas después del comienzo del dolor. Después de 2 a 3 semanas, lentamente empiece a hacer ejercicio de nuevo. Un fisioterapeuta le puede ayudar a decidir cuándo empezar los ejercicios de estiramiento y fortalecimiento y cómo hacerlos.

Gaspar Plaza Fernández Cirujano – Traumatólogo

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